Ansiosamente poder abrazarte
Lo busqué con ansia y no estaba
Quería poder con mi mente matarlo.
Pero oí que la puerta se abría
Lo ví, era el que venía caminando
A mi lecho de muerte venía
Con tristeza venía sollozando.
Se acercó y empezó a llorar
Y yo también pero no podía
El a mi me empezó a consolar
Me sonrió y así contento yo moría
Autor: Dulce Castillo Reyes

No hay comentarios:
Publicar un comentario